El Din es facilidad (2/2)

El Din es facilidad

Es cierto que el camino de la moderación y del equilibrio es más virtuoso que otros caminos

 

Por: Shafiur Rahman

(El Din es facilitad 1/2 aquí)

¿Cuántas veces has escuchado a alguien decir que ser musulmán es difícil? Reflexiona sobre lo siguiente: Imam Al-Bukhari, en su Sahih, relata el siguiente hadith del capítulo Libro de la creencia:

Y de Abu Huraira también, que Allah esté complacido con él, que el Profeta, al que Allah le dé Su gracia y paz, dijo: “Realmente el Din es facilidad. Y nadie disputa con el din sin que éste no le supere. Así pues, buscad lo mesurado y lo más cercano (a la excelencia), tened las mejores expectativas y buscad ayuda (para preservar las prácticas de adoración) en la mañana temprana, en la tarde y una parte de la noche”. (Número 39)

 

[…] Y nadie disputa con el din sin que éste no le supere”.

Ibn Hajar dice que esto quiere decir que quien se sobrecargue practicando obras religiosas en exceso, sin moderación (para el mismo), será incapacitado, cortado y entonces vencido.

Ibn Hajar menciona a Ibn Munir, quien dice: “[…] Este hadiz contiene conocimiento que proviene del regalo del Profeta. Por cierto, hemos visto a gente, y las generaciones anteriores también han visto a gente, que los que son extremistas en su práctica del Din se cortan [es decir no logran continuidad]. El prepósito del hadiz no consiste en impedir a una persona que intente perfeccionar en sus actos de adoración, ya que esto es algo de laudable, pero más bien de advertir a la gente sobre los excesos que pueden llevar al aburrimiento, o prevenir los excesos de actos supererogatorio que conducen uno a abandonar lo que es más recomendable, o que llevan a practicar una obligación fuera del tiempo prescrito para ella. Un ejemplo de esto es el caso de alguien que se quede despierto toda la noche para hacer oraciones supererogatorias hasta que le vence el sueño durante la última parte de la noche y se queda dormido cuando llega la hora de Fajr en jama’ah [en congregación], o hasta que se levante el sol después del tiempo de la oración de Fajr”.

An-Nawawi relata un hadiz:

“Verdaderamente el din es facilidad. No puede haber nadie que lo haga todo perfecto. Pues, si hace algo de forma completa, habrá otra cosa que la haga de forma incompleta. Haced las acciones correctas sin exagerar. Haced el bien y contentaos unos a otros. Y pedid la ayuda con vuestra oración al amanecer, al atardecer y en la última parte de la noche”. ( El Jardín de los justos; 4:145)

 

“[…] Así pues, buscad lo mesurado y lo más cercano (a la excelencia), […]”.

Ibn Hajar comenta que la palabra ‘fasaddidu’ (que esta traducido aquí como ‘buscad lo mesurado’) quiere decir pegarse al ‘al’sadad’, que significa lo que es correcto, si exceso ni deficiencia. Los lexicógrafos dicen que ‘al-sadad’ significa el equilibrio, la moderación (tawasut) en las acciones.

Ibn Rajab comenta que el equilibrio en los actos de adoración es no faltar en lo que a uno le está encomendado realizar, y no sobrecargarse con lo que está demasiado grande para las capacidades de uno.

Ibn Rajab también comenta que la palabra ‘qaribu’ (que esta traducida aquí como ‘lo más cercano’) tiene un sentido muy parecido al de ‘al-sadad’. Dice que significa que cuando uno no puede conseguir la excelencia, debe intentar todo para conseguir lo que más se acerca (de la excelencia).

“[…] tened las mejores expectativas […]”.

Ibn Hajar comenta que significa que se debe aceptar la buena noticia acerca de la recompensa para las acciones hechas continuamente, por muy pequeñas que sean. Es decir, que la buena noticia también es para el que no es capaz de llegar a la excelencia, quien no perderá recompensa mientras su incapacidad no sea debido a una deficiencia de su intención. El objeto de la buena noticia es la recompensa, pero la palabra recompensa no está mencionada en el hadiz para inducir un sentimiento de grandeza y veneración hacia la recompensa.

Ibn Rajab comenta que significa trasmitir la buena noticia a aquel que camina por el camino de la obediencia a Allah, subhanahu wata’ala, por medio de la moderación, de la perseverancia y del equilibrio, ya que es el que logra llegar a su destino. Es cierto que el camino de la moderación y del equilibrio es más virtuoso que otros caminos, y entonces la buena noticia es para aquel que va por este camino. Es cierto que seguir con moderación la sunnah de nuestro Profeta es mejor que esforzarse en otro camino. La mejor guía es la de Muhammad, sallalahu ‘aleyhi wa sallam, y por lo tanto el que la sigue está más cerca a Allah que cualquier otro.

Ibn Rajab sigue explicando que la virtud no proviene de una abundancia de las obras que uno realiza; más bien, es debida a la sinceridad ante Allah, subhanahu wa ta’ala, estando así de acuerdo con la sunnah, y también por la abundancia de conocimiento y acciones del corazón. Por lo tanto el que tiene más conocimiento de Allah, de Su Din, de Sus leyes, de Su Shari’a, y el que tiene más temor de Él, más amor por Él, y más esperanza en Él, es más virtuoso que aquel que no tiene este estado aunque este realice físicamente más actos de adoración.

Es por esto que muchos de los que nos han precedido solían decir que Abu Bakr, radi allahu ‘anhu, no superaba a los demás porque ayunara o rezara más, si no que se debía a algo incrustado muy profundo en su corazón. Algunos de ellos dijeron que esto que había en su corazón que lo hacía superior a los demás era un amor profundo por Allah y su Mensajero, y consejo sincero para los esclavos de Allah.

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Traducido con algunas modificaciones editoriales por el Equipo Editorial desde: http://www.virtualmosque.com/islam-studies/sciences-of-quran-and-hadith/the-deen-religion-is-ease

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